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Cómo cambiar de agencia de Google Ads sin perder datos

Cambiar de agencia sin crear cuenta nueva: quién es el titular, qué accesos exigir, el IVA de facturar a Google y el plan de los primeros 30 días.

Pau López Cots

Pau López Cots LinkedIn

Fundador Adstralis · Ex-consultor de Google Ads en el proyecto de Google Barcelona

El error más caro al cambiar de agencia de Google Ads es dejar que la nueva cree una cuenta desde cero. En los traspasos que hemos hecho y auditado, esa sola decisión cuesta entre seis y doce semanas de rendimiento degradado y no aporta nada a cambio. Hay que conservar la cuenta existente. Acumula histórico de conversiones, aprendizaje de las estrategias de puja, historial de nivel de calidad y listas de audiencia, y nada de eso se traslada a un ID de cuenta nuevo. Empezar de cero es además, muy convenientemente, la forma más rápida de borrar la evidencia de lo que hizo o dejó de hacer la agencia anterior.

Referencia rápida:

  • Nunca abras cuenta nueva salvo que la actual tenga una suspensión por políticas que no se pueda recurrir
  • Lo que tienes que tener a tu nombre: cuenta de Google Ads, propiedad de GA4, contenedor de Tag Manager, Merchant Center y Search Console
  • Lo que no se traslada a una cuenta nueva: histórico de conversiones, aprendizaje de puja, listas de remarketing, historial de nivel de calidad
  • Comprobación de titularidad en un minuto: localiza el ID de cliente de 10 dígitos y confirma que alguien de tu empresa tiene acceso de administrador
  • Caída esperada en la transición: 2–4 semanas de datos más ruidosos, no una reconstrucción
  • En España, revisa la permanencia: los contratos de 12 meses con preaviso de 30 días son habituales

¿De quién es realmente tu cuenta de Google Ads?

De quien tenga el acceso de administrador, con independencia de quién la creó o quién paga las facturas. Aquí es donde se equivoca la mayoría de anunciantes. Una agencia que gestiona tu cuenta desde su centro de administración —la MCC, en terminología de Google— tiene acceso a ella, pero eso no es lo mismo que ser titular. La cuenta es una entidad propia con su ID de cliente de 10 dígitos, y el vínculo con la MCC de la agencia se puede deshacer sin tocar nada de lo que hay dentro.

El caso problemático es otro: que la agencia creara la cuenta dentro de su MCC y nunca diera acceso de administrador a nadie de tu empresa. Entonces, en la práctica, la controla ella. Se puede solicitar el acceso, y la documentación de centros de administración de Google explica cómo funcionan los vínculos y los permisos, pero si nadie de tu lado ha tenido nunca permisos de administrador el proceso depende en buena medida de que la agencia saliente colabore.

Compruébalo antes que nada. Entra en la cuenta, localiza el ID de cliente en la parte superior de la interfaz, abre la lista de usuarios y confirma que al menos un correo de tu propio dominio figura como administrador, no como estándar ni como solo lectura. Si no es así, eso es lo primero que hay que arreglar, y se arregla mucho mejor mientras la relación sigue siendo cordial.

¿Qué pierdes si abres una cuenta nueva?

Cuatro cosas, todas caras. El histórico de conversiones, que es con lo que Smart Bidding predice resultados: una cuenta nueva puja a ciegas durante semanas. El aprendizaje de las estrategias de puja, porque todas las campañas entran en periodo de aprendizaje a la vez. Las listas de remarketing y de audiencia, que vuelven a poblarse desde cero durante los 30 a 540 días de su duración. Y el historial de nivel de calidad a nivel de palabra clave y de página de destino, que influye en lo que pagas por clic desde el primer día.

Existe una sola situación en la que abrir cuenta nueva es lo correcto: que la actual tenga una suspensión por políticas sin recurso viable. Todo lo demás —mala estructura, tipos de campaña equivocados, un lío de conversiones heredadas— se arregla dentro de la cuenta existente, y arreglarlo ahí conserva el histórico. Una agencia que proponga cuenta nueva por motivos de estructura está proponiendo destruir un activo para presentar su trabajo con más comodidad. En nuestro checklist de auditoría de cuenta está lo que sí es una reestructuración legítima, sin tocar el ID.

¿Qué hay que traspasar, punto por punto?

La cuenta de Google Ads es lo evidente. Lo que se olvida es justo donde se rompen los traspasos:

Google Analytics 4 — la propiedad tiene que estar a nombre de tu empresa, no de una cuenta de Google que controla la agencia. Revisa la lista de usuarios a nivel de cuenta.

Google Tag Manager — el contenedor guarda todas las etiquetas de medición de tu web. Perderlo significa rehacer el seguimiento de conversiones entero.

Merchant Center, si vendes producto, junto con la fuente del feed y sus reglas.

Search Console, que muchas veces quedó registrada a nombre de quien hizo la web.

Números de seguimiento de llamadas. Si los números son de la plataforma de la agencia, se van con ella, y se rompe cualquier atribución construida sobre ellos.

Landing pages. Si la agencia aloja las páginas de campaña en su propio dominio o plataforma, esas URLs mueren al terminar el contrato. Es lo que con más frecuencia convierte un cambio ordenado en una urgencia.

Informes y scripts — cuadros de mando de Looker Studio, scripts activos en la cuenta y las fuentes de datos a las que se conectan.

Pide cada punto por escrito antes de comunicar la baja. Una agencia razonable lo entrega sin dramas, y la reacción en sí misma ya te dice algo.

El detalle español: quién le factura a quién

En España es muy común que la agencia pague la inversión con su tarjeta y te la refacture, a veces con un margen encima. Esto importa en el cambio por dos motivos. El primero es operativo: el perfil de pago es suyo, así que cuando retira la tarjeta la cuenta deja de servir anuncios. Cambiar a tu propio método de pago es sencillo, pero no es automático, y descubrirlo a mitad de transición significa campañas paradas.

El segundo es fiscal. Al pasar a pagar tú directamente, la factura la emite Google desde Irlanda sin IVA, y la operación se resuelve por inversión del sujeto pasivo, lo que exige estar dado de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios y declarar esas cuotas en el modelo 303 y en el 349. No es complicado, pero conviene resolverlo antes del traspaso y no el día 5 del mes siguiente. El tratamiento completo está en nuestra guía sobre cómo deducir Google Ads siendo autónomo.

Hay además una palanca legal que en España se usa poco y funciona: en lo que respecta a los datos personales tratados en las campañas, tu agencia actúa como encargada del tratamiento, y el contrato de encargo que exige el RGPD obliga a devolver o suprimir los datos al terminar el servicio. Si la entrega de accesos se atasca, recordar esa obligación —con la referencia de la AEPD sobre las obligaciones del encargado del tratamiento— suele desbloquear la conversación mucho antes que insistir por la vía comercial.

¿Cómo se entregan los accesos sin riesgo?

Primero dar, después quitar. Vincula el centro de administración de la nueva agencia, confirma que ve y edita lo que necesita, y solo entonces retira el vínculo de la saliente. El orden importa porque una cuenta sin MCC vinculada y sin administrador en tu empresa es el escenario en el que nadie quiere estar un viernes por la tarde.

Los niveles de acceso de Google son administrador, estándar, solo lectura y solo correo electrónico. Tu nueva agencia necesita estándar como mínimo, y normalmente administrador para gestionar facturación y productos vinculados; tú debes conservar administrador de forma permanente y no ceder nunca tu única plaza de administrador. Vincular una MCC es un proceso de solicitud y aceptación, así que las dos partes tienen que actuar: hazlo mientras la agencia saliente todavía tiene motivos para ser diligente.

¿Cuál es el peor momento para cambiar?

Las cuatro a seis semanas previas a tu temporada fuerte. Un e-commerce no debería cambiar de agencia en la segunda quincena de octubre, un negocio ligado a la campaña de la renta no debería hacerlo en mayo, y nadie debería hacerlo quince días antes de un lanzamiento. Una transición produce de dos a cuatro semanas de ruido aunque salga bien, y gastar ese ruido en el periodo que financia el año es un error evitable.

El otro mal momento es justo después de una reestructuración grande de la agencia saliente, porque heredas campañas en aprendizaje y no puedes distinguir qué es efecto de la transición y qué es trabajo suyo. Si acaba de entrar en marcha una reestructuración, o esperas tres semanas a que se estabilice, o asumes que el primer mes de datos no se puede leer.

Antes de que nadie toque nada, entrega a la agencia entrante una línea base documentada: doce meses de inversión, conversiones, coste por adquisición e ingresos por campaña, exportados. Sin eso, cualquier conversación futura sobre si las cosas han mejorado acaba siendo una discusión sobre qué números mirar.

¿Cómo deberían ser los primeros 30 días?

La primera semana es de solo lectura. Una agencia competente audita antes de tocar: estructura, acciones de conversión y si miden lo que de verdad le importa al negocio, términos de búsqueda, gasto desperdiciado e integridad de la medición. Quien hace cambios masivos el segundo día no está trabajando sobre evidencia, y ya no podrás separar su impacto del efecto de la transición.

Las semanas dos y tres son para lo que no altera la puja: negativas, medición rota, reasignación de presupuesto desde el desperdicio demostrado, anuncios. Los cambios estructurales y de estrategia de puja vienen después, y a ser posible no todos a la vez, porque cada uno reinicia el aprendizaje. El razonamiento es el mismo de nuestra guía de estrategias de Smart Bidding.

El día 30 deberías tener por escrito qué estaba mal, qué se ha cambiado, qué está planificado y contra qué línea base se va a medir. Si el primer mes solo produce un cuadro de mando, has cambiado una relación de informes por otra. En cómo saber si tu agencia de Google Ads funciona están las señales que conviene vigilar después del cambio.

¿Qué señales de alarma hay que buscar en la agencia saliente?

Negarse a dar acceso de administrador, o darlo solo después de comunicar la baja, es la más clara. Otras: landing pages alojadas en el dominio de la agencia, números de seguimiento de llamadas registrados a su nombre, una “plataforma propia” que resulta ser donde vive tu medición de conversiones, y acciones de conversión configuradas de forma que un solo formulario cuente tres veces.

Esta última merece una comprobación específica, porque es la forma más común de inflar el rendimiento reportado. Cuenta cuántas acciones de conversión están marcadas como principales y compara el total de conversiones del mes con los leads o pedidos que realmente entraron en el negocio. Una diferencia del 30% o más suele ser duplicación, no un matiz de medición, y en la guía de seguimiento de conversiones está cómo se detecta.

Nada de esto implica mala fe. Muchos de estos casos son atajos acumulados. Pero el problema es tuyo, así que encuéntralos antes de que empiece el preaviso, no después.

Preguntas frecuentes

¿Puede mi agencia impedirme acceder a mi propia cuenta de Google Ads? Si creó la cuenta dentro de su centro de administración y nunca dio acceso de administrador a nadie de tu empresa, en la práctica puede complicarlo bastante. La cuenta sigue existiendo con independencia de su MCC, pero recuperar el control sin colaboración de la agencia saliente puede llevar tiempo y requerir intervención del soporte de Google. Por eso la comprobación de titularidad se hace antes de comunicar la baja, no después.

¿Debería la nueva agencia rehacer la cuenta desde cero? Casi nunca. Reconstruir dentro de la misma cuenta es legítimo y a veces necesario; crear un ID de cuenta nuevo es lo que destruye valor. La única excepción real es una suspensión por políticas sin recurso viable. Si te proponen cuenta nueva por cualquier otro motivo, pregunta qué es exactamente lo que no se puede conseguir dentro de la cuenta actual: la respuesta suele ser nada.

¿Cuánto tarda el traspaso entre agencias de Google Ads? La entrega de accesos, un día si la documentación está preparada. La transición de rendimiento, de dos a cuatro semanas, y de cuatro a ocho más hasta que los cambios de la nueva agencia produzcan resultados legibles. Cuenta con seis a diez semanas antes de juzgar la relación por resultados, y más si tu ciclo de venta es largo.

¿Qué preaviso y qué permanencia son normales en España? Lo habitual es permanencia de doce meses y preaviso de treinta días, aunque hay contratos de seis meses y otros sin permanencia. Más allá del plazo, revisa dos cláusulas: de quién son los activos creados durante el servicio y si existe coste de salida o de entrega de datos. Ambas se negocian antes de firmar y casi nunca después. Los modelos de contrato y honorarios del mercado español están en nuestra guía sobre cuánto cobra una agencia de Google Ads.

¿Va a caer el rendimiento cuando cambie de agencia? Cuenta con dos a cuatro semanas de datos más ruidosos, no necesariamente peores pero sí más difíciles de leer, porque las estrategias de puja reaccionan a los cambios y el equipo nuevo todavía está aprendiendo tu negocio. Una caída sostenida más allá de la sexta semana ya no es efecto de la transición, es un problema nuevo. Conservar el mismo ID de cuenta es justo lo que evita que un bache temporal se convierta en tres meses de reconstrucción.

¿Puedo tener dos agencias trabajando a la vez durante un mes? En la misma cuenta no, y en cuentas paralelas no sirve de nada. Dos equipos tocando las mismas campañas producen resultados que ninguno de los dos puede interpretar, y repartir presupuesto entre cuentas duplicadas hace que ambas pujen contra ti mismo en las mismas subastas. Funciona mejor un corte limpio con línea base documentada, y si lo que buscas es comparar, pide a la agencia entrante una auditoría de pago antes del cambio.


Una cuenta de Google Ads es un activo con valor acumulado: histórico, aprendizaje, audiencias y evidencia. Cambiar de agencia debería traspasar ese activo intacto, y los traspasos que salen mal son casi siempre aquellos en los que nadie comprobó de quién era cada cosa hasta que el preaviso ya estaba corriendo.

Haz esta semana la comprobación de titularidad, decidas lo que decidas sobre tu agencia actual. Y si quieres una segunda opinión sobre lo que está produciendo de verdad tu cuenta antes de moverte, hablemos de tu proyecto: te diremos claramente si el cambio se justifica o no.

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